¿Qué echan hoy en YouTube?

Pocas cosas son las que quedan por decir de YouTube. La mundialmente conocida plataforma de vídeos en internet es, aparte de la más usada, uno de los principales objetos de estudio de la industria del entretenimiento. Pocas cosas hay por decir excepto los diferentes géneros “no escritos” que este sitio proporciona para nuestro disfrute personal. Si YouTube está triunfando es gracias, en parte, a la variedad de contenidos que nos ofrece. Desde aquí, queremos hacer un repaso a los numerosos tipos de vídeos que podemos encontrar en la denominada “nueva televisión”.

GAMEPLAYS

YouTube ha sido conocido desde su inicio, pero jamás había tenido la repercusión que tiene actualmente. Y si la tiene, es porque este género dio la posibilidad a muchos consumidores de videojuegos de hacer de su hobbie un trabajo. Los llamados “gameplays” son una fórmula sorprendentemente sencilla para el éxito que tienen. Consisten básicamente en que el youtuber se graba jugando a un conocido (o no tan conocido) videojuego mientras lo comenta y reacciona de forma natural al desarrollo del mismo. Explicado de esta manera, no parece posible que un contenido tan simple tenga tantos seguidores, pero los tiene, y de hecho fue uno de los primeros estilos reconocidos por los espectadores. Desde que en 2012, ElRubiusOMG (Rubén Doblas) comenzó a subir gameplays del videojuego Skyrim, la popularidad de estos subió como la espuma. Tanto es así, que quienes ya hacían este tipo de vídeos cuando no estaban de moda, vieron aumentadas sus visitas y suscriptores hasta un 60%, según afirma la propia compañía. Es el caso de Willyrex (Guillermo Díaz) y Vegetta777 (Samuel de Luque), los dos gamers más conocidos y exitosos en España. En el caso del primero, cuenta con más de 14 millones de suscriptores repartidos en dos canales distintos (Willyrex con 6’5 millones y TheWillyrex con 8 millones), dedicados a videojuegos como Minecraft o Happy Wheels. En el caso de Vegetta777, con más de 12 millones de suscriptores y con vídeos que ascienden a la cifra de 35 millones de visitas. Tanta es su popularidad actual que incluso se han codeado con la industria editorial, sacando a la venta entre los años 2014 y 2015 dos libros consecutivos titulados Wigetta: Un viaje mágico y Wigetta y el báculo dorado. Actualmente, Vegetta777 y Willyrex son respectivamente el 2º y el 3º youtuber más popular de España.

VLOGS

Lo que de siempre ha sido “contar tu vida”, pero rebautizado. Los vloggers se dedican a grabar escenas de su vida cotidiana desde un prisma de naturalidad y con toques humorísticos o empáticos. Normalmente, este tipo de youtubers combinan este género con otros, pero son especialmente conocidos por los vlogs. Son probablemente los más cercanos con el público y por consiguiente las figuras con las que mayor grado de identificación sienten los espectadores. Esta categoría no se caracteriza por tener figuras destacadas, aunque siempre hay gente que sobresale por encima del resto. LuzuVlogs (Borja Luzuriaga) es probablemente el vlogger más conocido de España que se dedica especialmente a este género. Su estatus de residente en Los Ángeles le permite embarcarse en proyectos como Surfing USA California, un vlog en el que muestra la cultura surfera de los Estados Unidos, o en Ruta 66, en el que se graba recorriendo una de las carreteras más conocidas del país norteamericano. Actualmente tiene casi 2 millones de suscriptores en LuzuVlogs, su canal principal. Posee otros dos canales más: Luzugames, en el que sube gameplays (3 millones) y luzuylana (1’3 millones), un canal en el que también realiza vlogs con la particularidad de que lo hace con su novia Lana. Esto convierte a Luzu en el vlogger más famoso en España, con cerca de 6’5 millones de suscriptores.

Otra conocida youtuber de este género es YellowMellowMG (Melo Moreno). Este, su canal principal (casi 1 millón de suscriptores), es conocido por una visión de su propia vida a través de sketches humorísticos o rankings de frases y situaciones cotidianas populares. Frecuentemente usa su faceta de cantautora para adornar sus vídeos y elaborar nuevos contenidos, tales como covers (versiones de canciones conocidas). Es también poseedora de otros dos canales: MeloMore (más de 500.000 suscriptores) donde realiza pequeños vlogs diarios, y MelowGames (250.000), donde se dedica a los gameplays.

Como bien decíamos antes, este no es un género con demasiados youtubers destacados, ya que en cierta manera, todos se dedican a él. Aunque no sea su principal fuente de material, es frecuente ver a famosos youtubers realizando vlogs de vez en cuando para acercarse todavía más a sus suscriptores. Esto quiere decir que aunque puede y es considerado popularmente como un género independiente, forma parte de muchos canales de YouTube, aunque estos no se dediquen a ello de manera específica.

VÍDEO CRÍTICA

La típica columna de opinión o crítica que podemos encontrar en un diario de noticias. Eso sí, su lenguaje y su estilo, nada que ver. Estos vídeos suelen destacar por la dureza de sus palabras y por la falta de autocensura o remordimiento que sus autores muestran, tanto delante de la cámara como ante los poco cariñosos comentarios que reciben por ello. Estos youtubers no han nacido para agradar al gran público: tienen muchos seguidores, pero también un gran número de detractores a los que no les gusta nada que les critiquen a ellos o a sus ídolos. Y es que no se cortan. Si tienen que insultar, insultan, si tienen que herir los sentimientos de alguien, probablemente lo hagan, pero siempre desde el humor y las risas que provocan ver como un mal espectáculo o un estafador audiovisual son rebajados a la altura del betún. Aquí no hay gris, o blanco, o negro. Estas videocríticas no dejan a nadie indiferente. O te parecen tremendamente divertidas o te parecen una brutal falta de respeto.

En este género, un youtuber destaca por encima del resto: AuronPlay (Raúl Álvarez). Probablemente uno de las actuales estrellas con más pasado en YouTube (empezó en 2006), el barcelonés es conocido por no morderse la lengua. Dice lo que piensa de quien quiere, cuando quiere y como quiere, sin miedo de la repercusión de sus palabras. Se dio a conocer en 2012, y desde entonces no ha parado. Desde una señora vloggera llamada Florecilla1965 hasta JPelirrojo. Nadie se ha librado del desparpajo y la habilidad de este youtuber para criticar públicamente a todo aquel que, a su juicio, no aporta nada bueno con sus materiales, fuera famoso o anónimo. Su lenguaje, a menudo soez y satírico, pone la guinda del pastel a sus contenidos, que ya son vistos por más de 3 millones de suscriptores. Su canal, como el de casi todos los youtubers, no está reservado únicamente a críticas. Desde 2013 también publica bromas telefónicas y recopilaciones de mensajes virales en foros, lo que ha aumentado su popularidad al triple desde ese año. Además, como algunos de sus compañeros de profesión, también ha hecho su debut como escritor, publicando el libro “De lo peor, lo mejor”.

Otro de los “veteranos” de esta categoría es Loulogio (Isaac Sánchez). Conocido por su labor como youtuber, pero sobre todo por su colaboración con el programa de TVE 2 Fiesta Loca. Fue uno de los primeros youtubers en dar el salto a otros medios, probablemente debido a lo polifacético de su labor. Sus vídeos humorísticos tales como La Batamanta o La mejor escena de Ninjas de la historia del cine han dado la vuelta a YouTube y lo han consolidado como un referente de la comedia en esta plataforma. Y es que Loulogio ha tocado todos los géneros existentes en YouTube, pero siempre desde el humor. Desde sketches, blogs y gameplays, a las videocríticas. Bien es cierto que no está en activo últimamente, aunque recientemente ha vuelto a sus actividades habituales en la plataforma virtual. Su época de mayor actividad se remonta a 2012/2013, cuando desde su canal CafeConLou (casi 400.00 suscriptores) subía críticas o reflexiones diariamente, con el objetivo de publicar un vídeo cada día durante un año (Objetivo que finalmente no cumplió). Sus amplios conocimientos como cinéfilo le permiten ser el crítico de cine particular de YouTube, llevándole a crear exitosas piezas como Hércules del Chino.

COVERS Y VIDEOS MUSICALES

Es muy frecuente ver en YouTube canales de covers. Los covers no son otra cosa que versiones de canciones famosas, y al público le gusta. Le gusta ver como cantantes anónimos dan a conocer su talento de la forma que mejor se puede hacer: recrear los éxitos de los grandes artistas de la historia de la música. En este campo, el mercado español no es demasiado exitoso, pero lo compensa la calidad que encontramos en estrellas extranjeras. Y una de ellas brilla con luz propia.

La inglesa Jess Greenberg, de 21 años, se ha hecho mundialmente conocida a través de YouTube por sus covers de canciones tan famosas como Sweet Child of Mine o Highway to Hell entre muchas otras, aunque no está exenta de polémica. La joven luce en sus vídeos atrevidos conjuntos que objetivamente le han servido para disparar su popularidad. Y decimos objetivamente porque lo es: desde el primer vídeo en el que Jess lució su nuevo estilo, su número de suscriptores se ha multiplicado por 4, y por supuesto los ingresos. A pesar de su indudable talento y la enorme calidad de sus covers, la británica ha sido fuertemente criticada e incluso uno de sus seguidores le pidió que “se centrase en la música”.

Pero las covers no son el único contenido músical que podemos encontrar. También son dignos de mención aquellos valientes que se atreven con su propio estilo, con su propio sueño y con su propio material, todo dispuesto para triunfar. No tenemos muy lejos casos en nuestro país: Xuso Jones, Juan Magán o incluso el propio Pablo Alborán tuvieron sus comienzos en YouTube. Pero si algo podemos destacar en este apartado es fenómenos mundiales que han movido masas. En 2012, el artista coreano PSY publicó su nuevo tema, llamado Gangnam Style. En pocos meses, a finales de ese mismo año, el vídeo se popularizó tanto que se convirtió en el más visto de la historia de la página, con más de 805 millones de visitas. Actualmente el vídeo cuenta con casi 2.500 millones de visualizaciones, a menos de medio millón de visitas de romper esa barrera.

Por supuesto, no podemos cerrar este apartado sin nombrar al artista de YouTube más exitoso de la historia. Con tan solo 14 años, en el año 2008, Justin Bieber se convirtió en un ídolo precoz en internet, cuando su madre subía sus covers a la red. Tan solo un año después, el joven canadiense estaba produciendo su primer tema con el cantante Usher y un año más tarde sacaría su primer tema en solitario: Baby. El resto de la historia, ya la conocéis.

MAKE-UP

La cosmética, la peluquería y los consejos de belleza también tienen cabida en YouTube ¿Y por qué no? En la televisión tenemos demasiado anuncio relacionado con los productos de belleza, pero ningún espacio que indague en el tema. Y los seguidores y seguidoras de este género no son pocos.

Yuya (Marian Castrejon) es una youtuber mexicana conocida por ser la reina del make-up. Aunque no es el único estilo de vídeo que maneja, esta particular categoría es la que le ha abierto las puertas del éxito en YouTube. Sus consejos sobre belleza y moda la han catapultado hasta una posición muy privilegiada en el ranking mundial de youtubers: ocupa el puesto 18 en cuanto a suscriptores se refiere y es nada más y nada menos que la mujer con más seguidores en el panorama hispanohablante, con casi 13 millones de suscriptores. Datos que demuestran el éxito de este género.

Encuesta sobre los youtubers y conclusiones

El equipo de Loquetubers decidimos lanzarnos a la calle a conocer de primera mano qué y cuánto conocen los jóvenes zaragozanos el fenómeno youtuber. A través de cinco sencillas preguntas buscamos saber de qué manera está presente esta red de difusión de vídeos en las vidas de estos adolescentes. A continuación, les dejamos el vídeo con las preguntas y respuestas de la encuesta y nuestras conclusiones o reflexiones sobre el mismo.

 

Sería necesaria una encuesta más exhaustiva para acercarnos de forma más precisa a la verdadera realidad de la relación entre los jóvenes, YouTube y los youtubers, pero sí puede servir esta encuesta de una aproximación a la misma. En ella queda de manifiesto que los jóvenes son, en líneas generales, consumidores de YouTube, pero también desconocen lo que es el fenómeno Youtuber. Son capaces de darnos el nombre de alguno de ellos, pero no de definir este concepto, cada vez más viral entre la adolescencia.

¿Qué podemos sacar de conclusión de todo ésto? Creemos que el consumo de estos vídeos se da, por lo general, gracias al “boca a boca” entre los jóvenes, quienes se recomiendan unos u otros vídeos con el mero objetivo del entretenimiento. No se intuye una búsqueda o una investigación, más o menos profunda, sobre los diferentes youtubers, los temas sobre los que suelen hablar, ni de lo que hacen con su vida al margen de estos populares vídeos.

Wismichu, ElRubius y AuronPlay. Las preferencias de los encuestados coinciden, como puede parecer lógico, con la cantidad de subscriptores que tienen los youtubers. Son los más vistos y a ello puede que contribuya la aparición de esta terna en la pequeña pantalla, en el espacio televisivo “Al rincón de pensar“, presentado por Risto Mejide.

Precisamente sobre si YouTube es, cada vez más, un soporte sustitutivo de la televisión tradicional para los jóvenes a la hora de buscar entretenimiento, la respuesta es clara. Los jóvenes consideran que la diversidad de contenido en YouTube es mucho más amplia y, por ese motivo, recurren con más asiduidad a YouTube en detrimento de la televisión. Una consecuencia también del auge de las redes sociales, como facebook o twitter, en las que pasan un gran porcentaje de su tiempo libre los jóvenes, lo que les hace estar más tiempo en las plataformas de visionado de YouTube, como son el ordenador, las tabletas o los teléfonos móviles.

Por último, la elección de los canales y, por consecuencia, los temas más visualizados en YouTube son, como podía esperarse, la música y el entretenimiento. Llama especialmente la atención el hecho de que, a pesar de que, según las respuestas de los entrevistados, los canales más visitados son los relacionados de género musical, luego los youtubers que más conocen están encuadrados en el humor y el entretenimiento. Esto indica que estos canales musicales que visitan los jóvenes no se tratan de usuarios de YouTube que busquen hacerse un hueco en el mundo de la música, sino artistas o grupos musicales mucho más consolidados.

Youtubers, modelo para los más jóvenes

Basta unos minutos por YouTube para darse cuenta de su diversidad de contenido. Gameplays, vídeos musicales, parodias humorísticas, tutoriales… Las posibilidades son infinitas y, como tal, la libertad del autor para elegir el contenido es enorme. Y por ende, también la del consumidor del mismo. Es ahí donde planteo la siguiente pregunta: ¿Actúan los youtubers con responsabilidad en la tarea de difusión de los vídeos? Añadiría otra más. ¿Hace YouTube lo necesario para controlar el contenido de los vídeos de su plataforma? El filtro no existe, y si es así, es mínimo y, en todo caso, poco eficiente. La libertad para subir vídeos en YouTube es absoluta, y solo una vez difundido el contenido en la red puede ser censurado. Nunca antes. Por este motivo, la tarea de “filtrado” corresponde únicamente al autor del vídeo. Autocensura. Desgraciadamente, en un mundo en el que el morbo está a la orden del día, este ejercicio de ética y moralidad con uno mismo no lo está tanto.

Tengo 27 años. Y les puedo asegurar que mis padres no hubieran dejado que me acercara a un móvil, un ordenador o una tableta (aunque este es un invento mucho más reciente) con la edad a la que los niños de hoy en día dominan estas tecnologías como yo lo hacía con mis playmobil. Esto no es ni bueno ni malo, ni pretendo hacer un juicio moral sobre ello. Es mi realidad. Pero también ilustra otra realidad inequívoca: los niños cada vez tienen acceso a un mundo, del que forma una parte importante YouTube, en el que pueden leer, ver y oír cualquier cosa.

Planteaba en el inicio de estas líneas si los youtubers actúan con responsabilidad en la difusión de sus contenidos. Navegando recientemente por YouTube me llevé la grata sorpresa de que, afortunadamente, en algunos casos es así. Lo hice al ver varios vídeos del famoso youtuber español Raúl Álvarez, conocido en la red como AuronPlay. Este joven barcelonés ha sido el encargado de viralizar de una forma tremenda el conocido como “fenómeno de Los Burlaos”, a través de un vídeo que tenía como protagonistas a un grupo de jóvenes que atendían a tal nombre.

“Los Burlaos” difundían a través de su canal vídeos musicales. De esos por los que mis padres, con toda seguridad, habrían fortalecido su convicción de que YouTube no era sitio para un niño que vivía el inicio de su adolescencia. Alcohol, drogas, insultos y movimientos obscenos eran la tónica dominante de un vídeo que ya tiene más de siete millones de visualizaciones. Un vídeo que no hubiera tenido la repercusión que ha tenido de no tener como protagonista a una persona que, en un pasado no demasiado reciente, ha pertenecido a la esfera pública de nuestro país. Hablamos de Eduardo García, que interpretaba el personaje de Josemi en la popular serie televisiva “Aquí no hay quien viva”.

Comentaba AuronPlay en uno de sus vídeos, que también ha superado los siete millones de reproducciones, la tristeza que le producía ver en lo que se había convertido Eduardo García. Sin embargo, reconocía que cada uno es libre de hacer lo que le plazca con su vida, siempre que respete al prójimo. Pero lanzaba un mensaje a los jóvenes adolescentes, habituales usuarios de su canal. Un mensaje que respondía afirmativamente a esa pregunta sobre la moralidad y ética de los youtubers, ya que animaba a estos jóvenes a evitar las malas costumbres expuestas en el vídeo, sin perder ese halo de entretenimiento que es común denominador de sus vídeos.

Y es precisamente eso lo que creo que debe ser la moraleja de todo esto. La diversión y el entretenimiento son perfectamente compatibles con el buen ejemplo. Aprovechar esa imagen pública en la que la gente (y la calidad de sus vídeos, por supuesto) les han convertido para algo más que no sea engordar sus bolsillos. Sirva como ejemplo el vídeo de AuronPlay, pero seguro que habrá muchos más que están convencidos de ello y lo ponen en práctica. Pero igual de seguro como de que hay muchos, quizás demasiados, que no les preocupa lo más mínimo el ejemplo que ofrecen a los más jóvenes. Y es ahí donde debemos cambiar.

Marcos Gimeno Lerín

Joven, vago y rico

La de youtuber es una profesión de la que la gente suele decir que se gana mucho dinero sin hacer nada. Cobrar por jugar a los videojuegos o “hacer el idiota” delante de una cámara puede ser el sueño de cualquier adolescente. ¿Pero realmente sabemos cómo consiguen ese dinero los youtubers?

En YouTube, tener el vídeo con más visitas no significa ser la persona que más dinero gana con él. El CPM (Coste Por Mil) o dinero que se ingresa por cada mil visitas no es fijo, es decir, varía dependiendo del tiempo y del país. Actualmente, el CPM de España es 1$ por cada 1.000 visitas, mientras que el más alto es el de Noruega con 4’77$ y de los más bajos el de Kazajistán, 0’04$. Esto quiere decir que dependiendo de qué país sean los que te visitan recibirás unos ingresos u otros.

Pero no son las reproducciones lo que más ingresos le da a un youtuber, son las marcas que le patrocinan y que le dan un sustento económico suficiente para poder vivir de ello con sueldos de “2.000 € un mes flojo” como dijo Wismichu en su entrevista con Risto Mejide en ‘Al Rincón’.

Y es ahí donde la imagen de vago se desvanece. No puedes ser una persona que no da nunca un palo al agua y negociar con grandes marcas, por no decir subir vídeos con una regularidad que te permita mantener a una audiencia de millones de personas. No por tener la suerte de ganar dinero haciendo aquello que te gusta quiere decir que seas un vago. Nadie critica a los cómicos de la televisión que hacen chistes sobre vídeos que muchas veces sacan de propio YouTube por el mero hecho de haberlo hecho en un medio tradicional.

Pese a que la plataforma de YouTube lleva activa 10 años, a la gente le cuesta convencerse de que uno pueda ganarse la vida en los soportes digitales de una manera honrada, como se ha dicho tradicionalmente. Se sigue viendo Internet como un hobby y ver cómo hay gente ganando mucho dinero a través de ese (mal denominado) hobby es algo que no se llega a entender.

A la gente no le suele gustar cómo los demás obtienen el éxito de una manera aparentemente fácil, y eso es lo que sucede con los youtubers. Cuando sentimos envidia de alguien, en vez de centrarnos en nosotros mismos y mirar cómo podemos mejorar preferimos criticar a los demás. Y en cierta forma eso es lógico ya que, como el trabajo de un youtuber, es más fácil hacer eso.

Jorge Antoni Millán

Donde la televisión no llega

En el año 2015, bien entrado el siglo XXI, ya no es una sorpresa el avance de las tecnologías mediáticas. Ya ha pasado un tiempo desde que en febrero del año 2005, tres antiguos empleados de PayPal,  crearan lo que con el tiempo se iba a convertir en uno de los sitios web más visitados de internet: YouTube.

Hoy en día, no hay usuario en la red que no conozca al menos la existencia de esta página. Hasta un 66% de los internautas españoles tiene una cuenta en YouTube. Pero el sitio no se limita a la mera socialización o a ser una herramienta para compartir vídeos. YouTube se ha convertido en todo un medio de comunicación, pero sobre todo de entretenimiento ¿Cómo ha sucedido? Con la aparición de una nueva profesión en el mundo del espectáculo: el “youtuber”.

Los youtubers son la nueva cara del “famoseo“, sobre todo a nivel nacional. Hasta 3 españoles conforman el ranking de los 20 youtubers más influyentes del planeta. Ellos son ElRubius, Willyrex y Vegetta777, muy conocidos por una característica en común: los “gameplays“. Este estilo de vídeo es una sencilla pero eficaz fórmula que estos singulares personajes han usado para el éxito en YouTube. Se trata sencillamente de grabarse a ellos mismos en una pantalla secundaria mientras juegan al videojuego en cuestión, que se muestra en la pantalla principal. Esto conforma una antigua utopía de medio de comunicación libre ¿Que no te gusta lo que se emite en los medios convencionales? Ahora puedes elaborar tu propio contenido, divertirte, ser visto, y por si fuera poco, ganarte la vida con ello.

 

Parece demasiado simple, pero este tipo de contenido es más popular de lo que a priori pueda parecer. Segúnun estudio de IAB (Interactive Advertising Bureau), el 70% de los adolescentes españoles son usuarios de
YouTube
, siendo los 3 youtubers mencionados anteriormente los más seguidos del país. Los jóvenes han descubierto en estos vídeos una nueva forma de ocio: sienten que están en armonía con el propio contenido al ver a alguien disfrutar de un videojuego que ellos también disfrutan, y sienten también una especial empatía con el youtuber, que se dirige a ellos con cercanía y familiaridad, como si estuvieran hablando con un amigo de toda la vida. Algo donde la televisión no llega ni ha podido llegar hasta ahora.

YouTube crece a pasos agigantados y es gracias en parte a esta nueva concepción de artista mediático. Permite esa conectividad, esa cercanía y esa simpatía que los youtubers transmiten al dirigirse a sus followers, pero sobre todo permite que lo hagan con total libertad, sin guiones, sin programación y sobre todo, sin censura (al menos no una censura tan estricta). El público ha dejado de buscar los contenidos espectaculares y artificiales, guionizados hasta la saciedad, que ofrece la televisión. En cambio, ha pasado a buscar la naturalidad, el reflejo de sí mismo en una pantalla y la posibilidad de poder verse en un futuro ante una de las más fieles audiencias del panorama mediático. Algo de lo que YouTube tendrá mucho que decir en el futuro.

Jesús Barreras Lapiedra

¿Es fácil ser ‘youtuber’?

Probador de montañas rusas, de videojuegos, de colchones,… Eran solo algunas de mis aspiraciones de futuro cuando era un niño cuyo uno de sus objetivos era el de tener un trabajo cómodo, sencillo y divertido. Esas ilusiones infantiles duraron unos años en mi cabeza, pero crecí y rápidamente los adultos me quitaron esas ideas de la cabeza. “¡No digas tonterías! ¿Cómo pretendes ser alguna de esas cosas?”, recuerdo escuchar en alguna ocasión. Luego ya empecé el instituto y descubrí al Periodismo como la disciplina que verdaderamente me ilusionaba.

Mientras toda esta disyuntiva sobre mi futuro atormentaba mi joven cerebro, en 2005 surgía YouTube. Desconozco si cuando surgió habría personas pensando en hacer de esta plataforma su modo de vida en cuanto al aspecto laboral se refiere, pero así ha terminado siendo. Entonces yo era ajeno a esta irrupción, pues la tecnología en esos años no estaba tan desarrollada y accesible como en la actualidad.

La idea planteada por YouTube era novedosa y muy interesante. Permitía a las personas subir sus propios vídeos a dicha plataforma y otras pudieran verlos. Fue tan buena la idea que Google, en 2006, no dudó en comprarla por 1.650 millones de dólares. Un precio estratosférico para la época, pero barata teniendo en cuenta el gigante en el que se ha convertido a día de hoy.

Hilando con lo anterior, también he de reconocer mis pocos conocimientos de la tecnología, pasaba bastante de ella. Por ese motivo, tardé bastante en descubrir el fenómeno ‘youtuber’ (pero todavía lejos de la repercusión actual) y, aunque no recuerdo  nítidamente cual fue mi primera impresión al ver un vídeo de esos, sí puedo asegurar que me sorprendí bastante. ¿Cómo podía hacerle gracia a tanta gente un tío delante de una webcam comentando un videojuego, otro vídeo o hablando de su vida?

Leías los comentarios y había cientos, incluso miles, y en casi su totalidad todos ellos les alababan. ¿Hasta qué punto hemos llegado?, me preguntaba. Por aquel entonces yo no sabía que también acabaría bajo ese hechizo. Vi uno, luego otro, y así me pegué varias horas. Tenían algo adictivo, como la nicotina en el tabaco, pero con la diferencia de no ser nocivo.

Me pregunté entonces por qué no me hacía yo también ‘youtuber’. Parecía ser un trabajo con todo lo deseado por mí en mi infancia: cómodo, sencillo y divertido. Ni siquiera lo intenté, ya tenía muy claro cuál sería mi apuesta personal y profesional en esta vida: el Periodismo.

Como yo, Rubén Doblas, Samuel de Luque, Raúl Álvarez o Guillermo Díaz también apostaron, pero en sus respectivos casos por YouTube. Aunque en un primer momento lo hicieran por ocio, cuando vieron que podía ser algo económicamente rentable apostaron todo al rojo, negro y blanco del logo de la plataforma. Podrían haberlo perdido todo, sí, pero finalmente la bola cayó sobre los colores correctos y ganaron. Ahora, en 2015, son un gran fenómeno con la capacidad de aglutinar a millones de personas, especialmente entre el sector juvenil.

Son ídolos para ellos. Poca gente les conocerá por su verdadero nombre (actúan con pseudónimos), pero es algo indiferente. Allí a donde van, son recibidos como auténticas celebridades, a la altura de gente como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo o Justin Bieber, por poner un ejemplo. Sirva un dato para ilustrarlo: el recibimiento que tuvo El Rubius, la gran figura de YouTube en España por excelencia,  a su llegada a Argentina en febrero de este 2015, con miles de personas esperándole en el aeropuerto, según comentó él mismo en el programa de Risto Mejide, Al Rincón de Pensar.

Leo comentarios como el de Melanie Parejo, portavoz de YouTube en España, afirmando que “ser ‘youtuber’ es fácil”. Yo me he preguntado varias veces esa cuestión: ¿es fácil sacar una sonrisa a las miles y miles de personas que visualizan esos vídeos? ¿Es fácil hacer desconectar a tantas y tantas personas que han tenido un mal día en el trabajo, instituto o universidad? No soy quien para responder a esa pregunta al distar mucho de ser un ‘youtuber’, pero solo puedo decir que yo no sería capaz. Hice bien no dedicándome a ese mundo.

Víctor Tomás Moliner

Artículo "De profesión, Youtuber"-Loquetubers.Rubén Doblas, Samuel de Luque, Raúl Álvarez, Guillermo Díaz, Alejandro Bravo, Ismael Prego… Posiblemente, casi con toda seguridad, estos serán nombres desconocidos para la gran mayoría de ustedes. Sin embargo, si les nombro a El Rubius, Vegetta777, AuronPlay, Willyrex, AlexBY y a Wismichu es bastante probable que estos últimos les resulten más familiares que aquellos primeros. Casi tan probable como que, en caso de que esta última afirmación sea cierta, su edad estará comprendida en una franja que limitan los 12 y los 25 años.

De profesión, youtuber

Rubén Doblas, Samuel de Luque, Raúl Álvarez, Guillermo Díaz, Alejandro Bravo, Ismael Prego… Posiblemente, casi con toda seguridad, estos serán nombres desconocidos para la gran mayoría de ustedes. Sin embargo, si les nombro a El Rubius, Vegetta777, AuronPlay, Willyrex, AlexBY y a Wismichu es bastante probable que estos últimos les resulten más familiares que aquellos primeros. Casi tan probable como que, en caso de que esta última afirmación sea cierta, su edad estará comprendida en una franja que limitan los 12 y los 25 años.

Este es el dato que aporta la Online Business School (OBC) acerca de los subscriptores y consumidores más habituales de YouTube, la red social de difusión de vídeos más importante de la red. Un sitio web que cumple 10 años de existencia este 2015 y en el que los nombres expuestos en el anterior párrafo, tanto en primer como en segundo término, son auténticos ídolos de masas. Solo entre esos seis youtubers (es así como se conoce a los usuarios que graban sus propios vídeos para su posterior difusión), suman un total de más de 45 millones de subscriptores y varios miles de millones de visionados a fecha de hoy.

Los seis citados son, aunque sí los más conocidos entre los hablantes de español, tan solo una mínima parte de la inmensa tela de araña que supone YouTube. Un sitio web que permite la difusión de vídeos de cocina, deporte, información, música o tutoriales sobre cualquier cosa, por poner algún ejemplo. Sin embargo, los vídeos que realmente se han convertido en todo un fenómeno viral y han elevado a algunos privilegiados a la fama son en los que estos se graban a sí mismos con la única intención de hacerle pasar un momento divertido a aquel que se encuentre al otro lado de la pantalla.

¿Es posible ganarse la vida gracias a YouTube?

La mayoría de ellos graban sus vídeos mientras juegan a videojuegos. Otros critican, desde un enfoque humorístico, a otros usuarios de YouTube o del resto de redes sociales. Pero todos ellos, sin excepción, han llegado a conseguir lo que muchos aspiran a lograr: convertir su pasión en la forma de ganarse la vida. Y es que todos estos jóvenes youtubers están, poco a poco, comenzando a rentabilizar su talento.

Daniel Freixas, Ernest Codina y Roger Carandell son los autores de Cómo triunfar en YouTube” (Editorial La Galera, 2014), un libro que pone sobre la mesa como saber rentabilizar tu marca en el fenómeno youtube y, ¿por qué no?, conseguir convertirlo en tu fuente de ingresos. Una de las fuentes citadas en el libro, David Mendoza, experto en YouTube y reclutador de VISO Network, explica que para comenzar a ganar dinero en Youtube es necesario un mínimo de visitas al mes. “La media se encuentra alrededor de 8.000 visitas mensuales y con una cantidad de visualizaciones en torno a las 20.000 podrías llegar a conseguir una cantidad económica que rondaría los 150 o 200 euros”, aporta Mendoza.

Con esos datos sobre la mesa, bastaría una sencilla regla de tres para poder llegar a hacerse una idea de las cifras en las que se mueven los youtubers más influyentes, cuyos videos tienen millones de reproducciones. Por poner un ejemplo, el video más popular de El Rubius, el youtuber más conocido de nuestro país, supera los 27 millones de visionados, con lo que, en su caso, estaríamos hablando de cantidades mensuales que superan ampliamente el salario medio de España.

No se quedan ahí estos youtubers, ya que han sabido rentabilizar mucho más allá su fama al margen de su actividad en YouTube. Es cada vez más habitual poder ver a alguno de ellos realizando galas en las principales ciudades españolas, acudiendo a programas de televisión, como es el caso de El Rubius o AuronPlay en el espacio de Antena 3 Al Rincón de pensar, presentado por Risto Mejide, donde ambos dejaron ver su faceta más íntima y personal ante las cámaras. Además son protagonistas de las listas de libros más vendidos o asisten como colaboradores habituales a programas de radio y televisión. Otros, como el zaragozano Miguel Rivera, ha aumentado exponencialmente sus visitas gracias a una interpretación del conocido “Beat it” de Michael Jackson, e incluso da clases de guitarra presenciales y en formato online.

¿Es Youtube la nueva televisión?

Cabe preguntarse entonces si YouTube se está convirtiendo de forma gradual en un sustituto de la televisión tradicional para los más jóvenes. Atrás quedan los tiempos en los que el principal recurso visual y multimedia de entretenimiento era la televisión, sus series, películas y programas para más y menos jóvenes. Hoy en día, el recurso de YouTube es uno de los más utilizados por los, cada vez más jóvenes, niños y adolescentes para pasar su tiempo libre.

Es ahí cuando entran en juego otros aspectos que son, o al menos deberían ser, de vital importancia en el mundo de YouTube. La influencia que tienen estos youtubers sobre estos jóvenes, en pleno proceso de formación educacional, es enorme y esto implica una gran responsabilidad. Se abre un debate entonces sobre la censura de los contenidos de los vídeos, la prohibición de navegar en YouTube para los menores de edad u otros aspectos que merecen un delicado análisis.

Lo que es innegable es que el fenómeno youtuber es, a día de hoy, prácticamente imparable. Sus protagonistas, como hemos intentado ilustrar, auténticos iconos para los jóvenes que, cada vez más, buscan hacerse un hueco en un mundo en el que el éxito está reservado para unos pocos. Unos pocos que han conseguido hacer de lo que comenzó como un mero entretenimiento, una forma de vida. ¿Por cuánto tiempo? Nadie lo sabe.